jueves, 30 de abril de 2009

El Tiempo...

El tiempo, ese viejo enemigo

a quien tanto llegué a odiar

por caminar tan despacio;


es hoy, quien me devuelve la fe,

cierra mis viejas heridas,

y seca de una vez mi llanto.


El tiempo, aquel caprichoso

que te arrancó de mi alma

dejándome hecha pedazos;


hoy retrocede, a hace apenas dos años,

y te devuelve a mi vida

como si nada hubiera pasado.


Y tú me hablas, y me lías,

y dibujas en mi rostro

la misma sonrisa de antaño.


Y hoy, igual que ayer,

con tu sola existencia

paras mi tiempo atontado.


Y sé, que volverá a transcurrir el tiempo,

pero esta vez, si ha de pasar,

deja que sea de tu mano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario